sábado, 20 de abril de 2019

Primera entrada. Semana Santa y xenofóbia.

Imágen portada de un diario

 Autor eldiario.es


En esta semana que celebramos la Semana Santa hemos sido testigos de la detención de un presunto miembro del Auto denominado  (y teóricamente extinto Estado Islámico). Esto sucedió el pasado miércoles 17 de abril. En en pleno Miércoles Santo, y la noticia contaba que las fuerzas de seguridad del estado llevaban un tiempo investigando el caso.
Parece que como en otros países, somos capaces de criar en el seno de nuestra sociedad a los espécimenes que están destinados a intentar terminar con nosotros. Somos capaces de aceptar en nuestra casa al que, años más tarde usando nuestros recursos intentará terminar con esa familia que le ofrecimos.
Cada uno de nosotros y nosotras tiene una idea sobre este asunto. Unos más amables que otros, desde la acogida más humana hasta el rechazo más severo. Nuestra costumbre nos hace pensar que allá donde residamos debemos aceptar las costumbres de nuestros anfitriones aunque también es licito pedir que se respete la cultura que nos hace diferentes a unos de otros. Pero en general y desde la convivencia, deberíamos aceptar las normas que rigen nuestra sociedad.
Yo creo, que intento respetar la cultura y la iniciativa de cada persona, aunque en principio me choque. El martes santo estaba viendo el paso de una procesión por una de las calles del centro de Sevilla. En aquellos 100 metros cuadrados en los que me encontraba es posible que hubiésemos más de 200 personas. De repente apareció por mi izquierda una chica con velo sobre la cabeza. Era joven, musulmana y no utilizó las normas de cortesía necesarias, es decir, no pidió permiso para pasar. Empujó y se puso delante de mi. Mi primera  y más visceral intención fue la de decirle:
- Señora! yo estaba primero.
Pero por educación y viendo que probablemente no era de la ciudad, no dije nada. Acto seguido sacó su smartphone e hizo varias fotografías de un Jesucristo crucificado con el paso muy dorado. La observé y pensé. "¿Entenderá esta señora el significado religioso de esta procesión?". Seguramente si hubiese sido yo quien hiciera esto en una celebración como la visita anual a la Meca, no me habrían permitido el acceso y menos aun ir vestido de "occidental católico".
Si esta señora en lugar de usar el smartphone para hacer fotografías  hubiese hecho detonar un explosivo o sacado un cuchillo (como ya ha sucedido en otras capitales europeas) el resultado habría sido dificil de calcular.
Esta narración que os hago no es ni a favor ni en contra de la inmigración. Sólo quiero reflexionar sobre la situación en la que nos encontramos y lo volatil que puede ser un simple gesto de amabilidad como permitirle el paso a una persona para que pueda ver el paso de una procesión. Ahora os toca a vosotros decidir si pensais que soy un xenófobo, un neurótico o quizás es cierto que el momento social es fragil.
En este video que circula por las redes sociales podreis ver el tipo de amenaza del que estoy hablando.




4 comentarios:

  1. Es razonable tu duda pero deberías confiar más y no ser tan suspicaz. La Semana Santa es patrimonio de todos, incluso de los turistas musulmanes.

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  2. Hemos sido testigos de tantos atentados cercanos en los últimos tiempos que nos hemos vuelto muy suspicaces y dudamos muchísimo más de las personas. Aunque por encima del miedo (que de otra manera nos haría no salir de casa) tenemos que mantener la confianza en quienes trabajan duro velando por nuestra seguridad. Ahí está el buen trabajo en el intento frustrado de ese loco del Miércoles Santo.

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  3. Es cierto Sonia. Debemos no dejar que nos intimeden. Gracias.

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Muy bien por comentar, gracias.